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Leer original →Señales del génesis del socialismo en la era del capitalismo tardío
Cómo las tecnologías digitales y la sexta revolución tecnológica generan las contradicciones del capitalismo tardío. Cinco indicadores clave de la transición evolutiva hacia relaciones poscapitalistas.

Resumen con IA
El artículo analiza las contradicciones del capitalismo tardío, donde las tecnologías del sexto orden tecnológico han superado las relaciones de producción existentes. El autor examina el socialismo no como un proyecto revolucionario, sino como un proceso evolutivo que se desarrolla de manera inmanente dentro del capitalismo a través de la transformación de las relaciones de producción y la aparición de nuevas formas socioeconómicas.
La era contemporánea del capitalismo tardío reproduce una masa de contradicciones objetivas, siendo la piedra angular el desajuste entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. En el siglo XXI, las tecnologías nano, bio y cognitivas (NBIC), así como la nueva energética en el marco del sexto ciclo tecnológico, han superado el modo de producción del capitalismo tardío, lo que ha generado una contradicción entre las fuerzas productivas poscapitalistas y las relaciones sociales. En la lógica histórica, dicha contradicción debe resolverse dialécticamente, lo que permitirá transitar hacia un nuevo sistema de organización social: el socialismo.
Cabe señalar de entrada que la conceptualización del socialismo representa una formación inconclusa, que apela a la retrospectiva histórica de la construcción del proyecto social en un país concreto: la URSS. La experiencia soviética se interpreta aquí como un intento de transición históricamente interrumpido, que fracasó debido al salto por encima de la etapa capitalista y a la falta de preparación de la nomenklatura. En la URSS, la construcción del proyecto socialista se fundamentaba en la idea del desarrollo permanente de las fuerzas productivas —la primera división del sistema de producción social— y la formación de una base material y técnica: automatización de la producción, desarrollo de la industria manufacturera, etcétera.
Es evidente que en las realidades actuales ya no cabe hablar de "construcción" del socialismo. Parece que la transición al socialismo se presenta como un proceso objetivo-evolutivo, que se desarrolla de manera inmanente dentro del capitalismo, manifestándose a través de una serie de tendencias socioeconómicas concretas (papel subordinado de la propiedad privada, crecimiento del sector público, "colectivismo blando", transformación de la estructura de clases).
Evolución de las fuerzas productivas en el contexto de las transformaciones sociales
En la actualidad ha madurado la necesidad de repensar las concepciones clásicas sobre la transición del capitalismo tardío al socialismo en las condiciones de la nueva —cuarta— revolución industrial. Recordemos que en el marco de las tres revoluciones industriales anteriores se produjo una reducción de los costes de producción y un aumento de los costes de transacción. A finales del siglo XX, prácticamente la mitad de todos los costes en la economía correspondían a transacciones.
En los límites de la Cuarta Revolución Industrial, la transición al poscapitalismo se hizo instrumentalmente posible como consecuencia de una serie de efectos del desarrollo de las tecnologías del siglo XXI:
- reducción de la necesidad de mano de obra (trabajo vivo) como consecuencia de la aplicación de tecnologías de la información;
- formación incorrecta de precios debido al crecimiento del número de los llamados bienes y mercados "digitales";
- aumento del número de bienes, servicios y organizaciones que ya no se someten al dictado del mercado y la jerarquía gerencial.
De este modo, el desarrollo de las tecnologías digitales permitió reducir drásticamente los costes de circulación, tales como los costes de información y los costes de intercambio. Los mercados y los agentes se volvieron digitales.
En la economía de plataformas contemporánea, que no representa una superestructura tecnológica sino una infraestructura fundamental del servicio moderno, los datos personales se convierten en el activo clave. En esencia, recurriendo al célebre cuento de H.C. Andersen, "la sombra" comienza a controlar al ser humano, su elección y su comportamiento.
En consecuencia, en un contexto donde las tecnologías digitales del sexto orden tecnológico están desacompasadas con el modo de producción capitalista tardío objetivamente existente, surge una contradicción dialéctica entre las fuerzas productivas poscapitalistas y las relaciones sociales. El capitalismo, que según Marx debía haber concluido a mediados del siglo XIX, demostró una alta capacidad de adaptación, pero hoy se encuentra ante una encrucijada:
- la refeudalización de las relaciones socioeconómicas y la transición hacia el denominado tecnofeudalism;
- la alternativa socialista para resolver las contradicciones del capitalismo.
Cabe señalar aquí que mientras podamos cambiar de plataformas digitales, conservando la libertad de movimiento, hablar de tecnofeudalismo resulta prematuro. Queda entonces la alternativa socialista.
Formas transmutadas del capitalismo en fase de regresión
La regresión del capitalismo en el siglo XXI viene acompañada del florecimiento de "formas transmutadas" que dificultan la génesis evolutiva de una formación más progresista —la socialista—. El capitalismo tardío en fase de regresión comienza a reproducir masivamente elementos (simulacros) con un estatus ontológico difuso; en otras palabras, las formas reales empiezan a ser reemplazadas por formas transmutadas.
Ontológicamente pueden identificarse cinco formas transmutadas principales del capitalismo en fase de regresión.
La primera — la sustitución del contenido por la forma y la "marketización de la personalidad": lo sustancial ya no es la calidad del producto sino su imagen publicitaria; el ser humano aspira a convertirse en una marca, y el "like" en el espacio digital funciona simultáneamente como moneda, transacción y poder.
La segunda la difusión total del fetichismo de la mercancía: las relaciones económicas se perciben como relaciones entre cosas, y el mercado se convierte en la estructura universal de control social.
La tercera la transformación del ser humano en un apéndice funcional de la alienación en un contexto de crecimiento exponencial de la información.
La cuarta la formación del fenómeno de la "antieconomía" con orientación antihumana y la automatización de la creatividad mediante IA. Según estimaciones de expertos de la firma McKinsey1 la IA generativa puede acelerar el crecimiento de la productividad laboral entre 0,1% y 0,6% anual hasta 2040. La combinación de IA generativa con todas las demás tecnologías podría elevar la productividad laboral entre 0,2% y 3,3% anual.
Las formas de "transformaciones" mencionadas están lejos de agotar todas las existentes, características de la época del capitalismo tardío. Para nosotros, esta construcción permite pasar a la presentación de los principales marcadores señalizadores de la génesis del socialismo.
Sobre la génesis de los principales marcadores señalizadores del socialismo en el sistema del capitalismo tardío
El socialismo se conceptualiza sustancialmente como un sistema en desarrollo y una línea evolutiva inmanente del desarrollo del capitalismo, que a su vez se establece de manera dual:
- a través de rasgos institucionales formales;
- a través de la práctica del movimiento hacia relaciones sociales de universalidad e igualdad del trabajo.
El análisis retrospectivo de la experiencia soviética en la construcción del socialismo representa un intento históricamente interrumpido en el que los ideólogos y practicantes del bolchevismo saltaron por encima de la etapa capitalista del desarrollo social. Posteriormente, en las décadas de 1950-1960, tras copiar el modelo capitalista occidental, la nomenclatura del partido no estuvo preparada para la construcción del socialismo, y la falta de respeto hacia el individuo condujo a la pérdida de fe en el proyecto. El sector estatal soviético quedó en un estado de transición (entre el capitalismo de Estado y el socialismo) y se transformó en nuevas formas híbridas socioeconómicas y político-económicas.
En las condiciones actuales, observamos cada vez con mayor claridad la aparición de los principales marcadores señalizadores del socialismo en las entrañas del sistema del capitalismo tardío, entre los cuales podemos destacar los siguientes:
- el papel subordinado de la propiedad privada en varias economías nacionales;
- el crecimiento del volumen del sector público en el sistema de la economía nacional;
- el fortalecimiento de las relaciones solidarias y del "colectivismo blando";
- la transformación de la estructura de clases con la formación de la clase creativa y el precariado;
- la implementación de mecanismos de evaluación social de los resultados de la producción.
Conclusión
La conceptualización original propuesta del socialismo como proceso evolutivo que se desarrolla de manera inmanente dentro del capitalismo mediante la reestructuración gradual del contenido de las relaciones de producción, contribuye al debate sobre la génesis de las relaciones poscapitalistas, y se relaciona con el modelo de "economía participativa" de M. Albert y R. Hahnel, el concepto de D. Laibman y la posición de S.Yu. Glazyev.
Así pues, en las realidades contemporáneas del capitalismo digital y la economía de plataformas, solo podemos constatar algunos rasgos aislados de un socialismo naciente. Todo esto no permite hablar de él como un fenómeno ya consolidado.