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Leer original →¿Podrá China superar a Rusia en la carrera por el liderazgo nuclear?
Análisis del desarrollo de la industria nuclear china: de la dependencia tecnológica al 95% de localización. Comparación entre las tecnologías nucleares chinas y rusas, potencial exportador y perspectivas de competencia en el mercado mundial de centrales nucleares.

Historia del desarrollo de la industria nuclear china
El 23 de marzo de 2026, Rusia y Vietnam firmaron un acuerdo intergubernamental para la construcción de la central nuclear Ninh Thuan-1. Tras largas y complejas deliberaciones, las autoridades del país finalmente decidieron colaborar con la corporación estatal rusa Rosatom. Entre los potenciales contratistas también se consideró a la china China Power Engineering Consulting Company, que presentó su propuesta en dos ocasiones.
Aunque históricamente las empresas occidentales y la rusa Rosatom han sido consideradas líderes en el sector de la energía nuclear, China tiene todas las posibilidades de establecer su liderazgo en esta industria en el futuro.
El camino hacia la consolidación de la industria nuclear china no fue sencillo. El punto de partida puede situarse en 1955, cuando el Comité Central del Partido Comunista de China adoptó la decisión de desarrollar la energía nuclear en el país. La Unión Soviética prestó entonces una ayuda considerable, enviando a China no solo tecnología, sino también cerca de diez mil especialistas propios.
Tras la ruptura de relaciones, China permaneció durante un período prolongado (de 1960 a 1978) en aislamiento tecnológico y se vio obligado a depender de sus propios desarrollos. Sin embargo, fue precisamente durante este período cuando se crearon la bomba atómica y de hidrógeno, así como el submarino nuclear.
Con el inicio de la política de reformas y apertura en 1978, China comenzó la transferencia gradual de las tecnologías nucleares militares al ámbito civil. Además, se inició la implementación activa de proyectos conjuntos con empresas extranjeras. Fue entonces cuando la intensa colaboración con Francia permitió perfeccionar las soluciones tecnológicas propias en el campo de la energía nuclear.
Finalmente, desde la década de 2010 hasta la actualidad, podemos observar el surgimiento de los llamados "campeones" nacionales: corporaciones chinas como China National Nuclear Corporation y China General Nuclear Power Group, que no solo abastecen completamente el mercado interno, sino que también se proyectan a nivel global con tecnologías propias.
Es importante destacar que los planes quinquenales de desarrollo socioeconómico de China han desempeñado un papel igualmente significativo en el desarrollo de la industria nuclear, contribuyendo en gran medida a la institucionalización del sector y su respaldo al más alto nivel (tabla 1).
| Plan quinquenal | Disposiciones sobre energía nuclear |
|---|---|
| 10.º (2001–2005) | [Es necesario] apoyar el desarrollo de equipos energéticos de alta eficiencia (en particular, bloques energéticos nucleares). |
| 11.º (2006–2010) | Promoción activa de centrales nucleares; [es necesario] alcanzar la independencia tecnológica en todas las etapas de construcción de centrales nucleares con reactores PWR; [es necesario] reforzar el trabajo de perfeccionamiento de las tecnologías nucleares. |
| 12.º (2011–2015) | [Es necesario] continuar desarrollando la energía nuclear de manera eficiente y segura, no solo en el este del país (provincias costeras), sino también en las regiones centrales. |
| 13.º (2016–2020) | [Es necesario] continuar el desarrollo de tecnologías nucleares, de la franja costera de centrales nucleares, así como acelerar el desarrollo de la energía nuclear de 4.ª generación (第四代核电). |
| 14.º (2021–2025) | [Es necesario] continuar el desarrollo de la franja costera de centrales nucleares, de tipos avanzados de reactores (reactores modulares pequeños, plataformas nucleares flotantes marinas); alcanzar una capacidad instalada de energía nuclear de 70 GW. |
| 8.º (1991–1995) | [Es necesario] llevar a cabo una política de adaptación de la energía nuclear a las condiciones locales; desarrollar nuevas tecnologías nucleares (reactor NHR-200). |
| 9.º (1996–2000) | Desarrollo de la energía nuclear: transición del modelo militar al civil; mantenimiento del proceso de creación del sistema del ciclo nuclear. |
Tabla 1. Disposiciones relativas al desarrollo de la energía nuclear en los planes quinquenales de la RPCh. Fuente: elaborado por el autor.
Crecimiento de la industria nuclear e independencia tecnológica
Como resultado de un trabajo largo y meticuloso en el desarrollo de la energía nuclear, a mediados de 2025 tenemos el siguiente panorama. Casi la mitad de todos los reactores en construcción en el mundo corresponden a China (fig. 1). En cuanto a la capacidad instalada de centrales nucleares en construcción, China ocupa igualmente el primer lugar con 29 GW, superando ampliamente a India (6 GW), Turquía (4 GW), Egipto (4 GW) y otros países.
Fig. 1. Número de bloques energéticos nucleares en construcción en el mundo y en China de 2015 a 2025 (a agosto de 2025). Fuente: Administración Nacional de Energía de la RPCh (国家能源局), Asociación China de la Industria Nuclear (中国核能行业协会).
Es lógico que semejante escala requiera enormes recursos financieros. Y el Estado chino está dispuesto a proporcionarlos. Las inversiones en la construcción de centrales nucleares en China muestran un crecimiento sostenido. En 2019 ascendían a 33.500 millones de yuanes, y para 2024 esta cifra alcanzó los 146.900 millones de yuanes, multiplicándose por más de cuatro (fig. 2). Esta tendencia refleja la seriedad de las intenciones de las autoridades chinas respecto al desarrollo de su propia industria nuclear.
Fig. 2. Volumen de inversiones en construcción de centrales nucleares en China en el período de 2019 a 2024. Fuente: Administración Nacional de Energía de la RPC (国家能源局), Asociación China de la Industria Nuclear (中国核能行业协会).
Desde el 11º plan quinquenal (2006-2010), el Estado chino presta especial atención a la política de sustitución de importaciones, que se está implementando con resultados notables. Así, en poco más de 20 años (de 1993 a 2016), China logró independizarse casi por completo de los proveedores extranjeros de equipos y componentes, desarrollando sus propias soluciones tecnológicas: el nivel de localización creció del 3% a más del 75% (fig. 3). En 2023, la participación de reactores nacionales (es decir, chinos) por capacidad instalada en las centrales nucleares en construcción era del 78,6%, y en agosto de 2025 el indicador ya alcanzaba el 85%. Al mismo tiempo, durante el período analizado, la participación de los reactores rusos VVER-1200 en el mercado interno chino disminuyó, aunque ligeramente, del 16,8% al 14,7%. Según datos de China General Nuclear Power Group, a principios de 2026 el nivel de localización de equipos para los nuevos reactores Hualong-1 superó el 95%. De esta manera, actualmente China se autoabastece prácticamente en su totalidad de los componentes clave para la construcción de centrales nucleares.
Fig. 3. Nivel de localización de los bloques energéticos CPR—1000 de la compañía China General Nuclear Power Group (CGN) en centrales nucleares chinas (% de componentes chinos). Fuente: Asociación Nuclear Mundial (WNA).
Sin embargo, aún no se ha alcanzado la plena autonomía. China enfrenta dos desafíos importantes que limitan el desarrollo del sector. El primero es la dependencia de materias primas en forma de mineral de uranio. Las reservas de este recurso, necesario para el funcionamiento de cualquier central nuclear, son bastante escasas en territorio chino. El podio de líderes en extracción de uranio lo integran Kazajistán (39% de la producción mundial en 2024), Canadá (24%) y Namibia (12%). Debido a la proximidad territorial y la necesidad de recursos, China está expandiendo activamente su presencia energética en Kazajistán: entre 2024 y 2025 se produjo una redistribución masiva de activos uraníferos kazajos a favor de China. Como resultado, hoy China participa en aproximadamente una cuarta parte de la capacidad extractiva de uranio de Kazajistán. Además, China posee una participación minoritaria (49%) en Ulba-TVS, una planta en Kazajistán que produce pastillas de combustible para centrales nucleares.
El segundo desafío es el combustible nuclear. Para los reactores rusos VVER que operan en China en las centrales nucleares de Xudapu y Tianwan, el combustible lo suministra TVEL, filial de Rosatom. Parte de este combustible se produce bajo licencia en la planta de Yibin (provincia de Sichuan). Cabe destacar que este es el primer caso de producción de conjuntos combustibles rusos fuera de Rusia. Al mismo tiempo, para los reactores chinos de producción masiva, el país cuenta con su propia base de fabricación. A principios de 2023 entraron en operación nuevas plantas de centrifugación, lo que permitió aumentar la capacidad propia de enriquecimiento de uranio.
Las ambiciones exportadoras de China y la competencia con Rusia
En 2015 se desarrolló la que hoy es la tecnología de exportación clave de China: el reactor nuclear de tercera generación Hualong One (HRP-1000), que compite con el ruso VVER-1200. China comenzó a materializar su potencial exportador en 1993, con un contrato para suministrar los primeros bloques energéticos a Pakistán. Cabe señalar que hasta hoy Pakistán sigue siendo el único país al que China ha exportado sus tecnologías nucleares (en particular, las centrales de Chashma y Karachi). No obstante, Pekín trabaja activamente en la promoción de sus reactores en decenas de países: desde Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán hasta Nigeria, Ghana, Sudáfrica, Egipto y Argelia.
A diferencia de China, Rusia —representada por Rosatom— mantiene tanto el liderazgo tecnológico como exportador en el mercado nuclear mundial. Así, Rusia concentra alrededor del 88% del volumen de exportaciones mundiales de centrales nucleares y tiene presencia en 62 países. La elección de Rusia como contratista principal se explica por su amplia experiencia en exportación y operación de centrales nucleares, sus tecnologías (en particular, la disponibilidad del ciclo completo del combustible nuclear) y condiciones financieras más atractivas (como la tasa de interés, el volumen de cobertura del crédito estatal, el período de gracia y el plazo total de financiamiento). Sin embargo, en el plano tecnológico China está alcanzando rápidamente a Rusia. Según el Generation IV International Forum, el pequeño reactor modular chino HTR-PM, puesto en operación en 2023, se considera una tecnología de cuarta generación que actualmente se está desarrollando activamente en Rusia (la tecnología existente más cercana sería el reactor BN-800 de la central nuclear de Beloyarsk). En el ámbito de las centrales nucleares flotantes, China no se queda atrás: se están desarrollando activamente los proyectos ACPR50S y ACP100S. Rusia, por su parte, cuenta con la estación operativa Akademik Lomonosov.
Ante nuestros ojos, China está implementando con bastante éxito una estrategia de dos etapas, cuya primera fase consiste en crear y posteriormente desarrollar una industria nuclear sostenible e independiente tecnológicamente. Y aquí China ha logrado resultados impresionantes. Actualmente, el país está avanzando de manera consistente hacia la segunda etapa, que consiste en escalar el sector mediante la exportación de sus soluciones tecnológicas nucleares. A pesar de su modesta experiencia (solo exportaciones a Pakistán), China intenta ingresar activamente a nuevos mercados, enviando las correspondientes propuestas comerciales. Por ahora el liderazgo pertenece a Rusia, pero China está dispuesta a disputar esa posición y cuenta con una serie de capacidades para ocupar su lugar en el largo plazo.