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Leer original →El exceso de trabajo médico como problema sistémico
Análisis de la crisis de personal en el sistema de salud ruso: déficit de 23 mil médicos y 63 mil trabajadores sanitarios de nivel medio, jornadas laborales que superan la norma en un 40%, escasez oculta de personal y posibles soluciones al problema.

Resumen con IA
El sistema de salud ruso enfrenta una aguda escasez de personal: faltan aproximadamente 23 mil médicos y 63 mil especialistas de nivel medio. Los trabajadores médicos existentes se ven obligados a asumir puestos adicionales y horas extras, que representan hasta el 40% de la jornada laboral normal, lo que conduce al agotamiento profesional y a la disminución de la calidad de la atención. Los expertos consideran que la solución del problema requiere no solo el aumento de salarios, sino también cambios sistémicos: reducción de la carga burocrática, creación de perspectivas de carrera y mejora de las condiciones laborales.
Un déficit que cubren los empleados en activo
El sistema sanitario ruso sigue enfrentándose a la escasez de personal médico, pese a la graduación anual de nuevos especialistas en universidades y centros de formación profesional. La carga principal recae no solo sobre los médicos, sino también sobre el personal de enfermería, paramédicos, matronas y técnicos de laboratorio: profesionales sin los cuales el funcionamiento pleno de las clínicas resulta imposible.
Directora de Desarrollo Profesional de la Asociación de Enfermeras de Rusia Yulia Agapova señala que en el país persiste el déficit de trabajadores sanitarios: al sistema le faltan alrededor de 23 mil médicos y cerca de 63 mil especialistas de nivel medio.
Esta situación provoca que la cobertura formal de plantilla no siempre signifique contar con un número suficiente de especialistas que realmente atiendan a los pacientes. Parte del personal ocupa varios puestos a la vez, realiza turnos adicionales o compagina el trabajo en varias instituciones médicas.
Los trabajadores sanitarios se han convertido en líderes en nivel de sobrecarga laboral. Las horas extras de médicos y personal sanitario intermedio pueden representar alrededor del 40% de la jornada laboral mensual establecida. Además, el 39% del personal de enfermería y el 38% de los médicos trabajan simultáneamente en varias clínicas.
Este modelo permite al sistema mantener la accesibilidad de la atención médica, pero al mismo tiempo genera riesgos adicionales: aumento del agotamiento profesional, deterioro de la calidad del descanso de los especialistas e incremento de la probabilidad de errores por fatiga.
Según el presidente del Sindicato de Trabajadores de la Salud de la Federación Rusa Anatoli Domnikov, la sobrecarga laboral se convierte en un problema sistémico en el momento en que varios factores comienzan a actuar simultáneamente.
"La sobrecarga del personal médico pasa de ser una elección personal a convertirse en norma sistémica cuando el déficit de personal, la presión financiera y las expectativas sociales empiezan a actuar de forma simultánea. La grave escasez de personal obliga a la dirección a cubrir los huecos en los turnos a costa de los empleados que quedan, mientras que vincular las bonificaciones a las horas extras convierte el trabajo excesivo en la única manera de obtener un salario más alto".
El experto señala que el problema no radica únicamente en la cantidad de personal, sino en la propia organización del trabajo.
«La situación se agrava por el mito arraigado en la sociedad y en el ámbito profesional de que el médico debe "sacrificarse" a sí mismo y su tiempo por los pacientes. Como resultado, el exceso de trabajo se convierte en una exigencia rígida del propio entorno, transformándose en un círculo vicioso que inevitablemente conduce al agotamiento masivo de los especialistas y al deterioro de la calidad de toda la atención médica».
Dónde está la frontera entre responsabilidad y sobrecarga
En medicina, el exceso de trabajo tiene una naturaleza particular. Para muchos especialistas, el tiempo adicional en el trabajo no solo está vinculado a la motivación económica, sino también a la responsabilidad profesional hacia los pacientes.
Presidente de la Organización Social Panrusa «Sociedad de Médicos de Rusia», académico de la Academia de Ciencias de Rusia Oleg Yanushevich considera que la disposición del médico a trabajar más no constituye en sí misma un fenómeno exclusivamente negativo.
«El exceso de trabajo es siempre una elección del médico, y nunca es una elección del sistema. Sí, los médicos son empáticos y aquellos médicos que entienden que pueden ayudar a una persona, nunca controlan el tiempo que trabajan, simplemente ayudan a la gente», afirmó.
Sin embargo, el experto subraya que es precisamente el sistema el que debe tener en cuenta el factor humano y evitar que la implicación profesional se convierta en una explotación constante de los recursos de los especialistas.
«Por el contrario, el sistema debe limitar esa empatía, porque la salud del médico y su tiempo son recursos irrecuperables que el sistema debe proteger».
Yulia Agapova señala un problema similar:
«El exceso de trabajo nunca deja de ser una elección personal. La legislación protege los intereses del trabajador. Nadie puede obligar a trabajar más de lo que el empleado está dispuesto. Otra cosa es que a la medicina/sistema de salud llegan a trabajar personas con un alto nivel de responsabilidad ante la sociedad, lo que puede constituir un motivo adicional para trabajar más allá de un puesto».
Al mismo tiempo, según sus palabras, es precisamente el sentido de responsabilidad de los trabajadores sanitarios lo que gradualmente se está convirtiendo en una forma de compensar la escasez de personal.
"Lamentablemente, el sentido del deber hacia la sociedad y el alto nivel de empatía de las enfermeras, paramédicos, matronas y técnicos de laboratorio se está convirtiendo en un instrumento sistémico para tapar los 'agujeros' en la plantilla debido a la escasez crónica de personal", señala Yulia Agapova.
Una de las razones de la elevada carga laboral sigue siendo el nivel salarial. Para parte de los especialistas del personal sanitario medio, los turnos adicionales y la pluriactividad se convierten en una forma de aumentar sus ingresos.
Según datos de Rosstat, el salario medio devengado de los trabajadores del sector sanitario en Rusia permanece por debajo del nivel de muchos sectores con cualificación comparable. En 2025, el salario medio devengado de los trabajadores del sector sanitario y de servicios sociales alcanzó más de 81 mil rublos mensuales.
Como resultado, surge lo que se denomina déficit oculto: los especialistas figuran en el sistema, pero en realidad su tiempo de trabajo está distribuido entre varios puestos.
"El déficit oculto es una situación en la que en el sitio web de la organización médica no hay vacantes y la plantilla está completamente cubierta, pero en realidad hay menos personas físicas que puestos ocupados. Por ejemplo, cuando un especialista trabaja en una plaza y media para cubrir la falta de personal o asegurarse un salario aceptable".
Las clínicas privadas como competidor por el personal: el dinero deja de ser el único factor
La situación del personal sanitario no se desarrolla únicamente dentro del sistema estatal. Las clínicas privadas compiten cada vez más activamente por los especialistas médicos, ofreciendo un formato de trabajo diferente: mayor especialización, menor carga administrativa y un enfoque distinto en la organización de la atención al paciente.
Sin embargo, los expertos señalan que la elección del lugar de trabajo para los médicos hace tiempo que no se determina exclusivamente por el nivel de ingresos. Según Oleg Yanushevich, la diferencia salarial entre el sector público y el privado a menudo no es el factor decisivo.
"Hoy en día, las clínicas privadas son un sistema exactamente igual que el estatal. Si hacemos un análisis, el nivel salarial será comparable. Sí, habrá una diferencia del 10-15%, que puede ser fácilmente compensada mediante otras formas de motivación".
Según sus palabras, los especialistas prestan cada vez más atención a las condiciones en las que tendrán que trabajar. Al mismo tiempo, el sistema estatal conserva ventajas relacionadas con la escala del trabajo y la experiencia profesional. En las organizaciones médicas estatales, los especialistas obtienen acceso a un mayor flujo de pacientes, casos clínicos complejos y una práctica más amplia.
Yulia Agapova considera que es precisamente el entorno profesional lo que sigue siendo uno de los argumentos más sólidos a favor de trabajar en instituciones estatales.
"Si hablamos en un contexto positivo, la principal ventaja es la experiencia. Las clínicas privadas no pueden ofrecer esa amplitud de casos clínicos, esa diversidad clínica que brindan las organizaciones médicas que trabajan principalmente dentro del sistema de seguro médico obligatorio".
Según sus palabras, las garantías sociales también juegan un papel importante.
"No hay que olvidar la estabilidad, el paquete social garantizado, los beneficios de pensión. Además, se están desarrollando activamente programas de apoyo específico: por ejemplo, los pagos de los programas 'Médico Rural' y 'Paramédico Rural'".
Los programas de apoyo a jóvenes especialistas y trabajadores en zonas rurales siguen siendo uno de los principales instrumentos para atraer personal. En el marco del programa federal "Médico Rural/Paramédico Rural", los médicos y especialistas de nivel medio pueden recibir pagos únicos al trasladarse a trabajar en pequeñas localidades.
Sin embargo, las medidas financieras por sí solas no son suficientes. Los expertos coinciden en que retener a los especialistas requiere cambiar el propio entorno laboral.
El salario importa, pero los médicos eligen el trato y las perspectivas
La cuestión del déficit de personal en el sector sanitario se está desplazando gradualmente de la simple escasez de personas al problema de retener a los especialistas. Incluso con el aumento del número de graduados de universidades y colegios médicos, el sistema se enfrenta a que parte de los trabajadores cambia de sector, se va al ámbito privado o reduce su carga laboral.
Según datos del Ministerio de Salud de Rusia, cada año aumenta en el país el número de graduados de instituciones educativas médicas. En 2025, las universidades médicas rusas graduaron a casi 78 mil jóvenes especialistas, mientras que los colegios médicos y farmacéuticos formaron a casi 128 mil graduados. Sin embargo, la formación de un nuevo especialista lleva años, y el efecto de los programas educativos no se manifiesta de inmediato.
El titular del Ministerio de Salud, Mikhail Murashko, declaró anteriormente que la cartera planea cerrar el déficit de médicos en un 95% para 2030. Para ello, las autoridades apuestan no solo por aumentar el ingreso a las universidades médicas, sino también por desarrollar el sistema de formación dirigida, apoyar a los jóvenes especialistas y aumentar el atractivo de la profesión.
Al mismo tiempo, representantes de la comunidad profesional consideran que retener a las personas en la profesión es imposible solo con instrumentos financieros.
"A los médicos en el sistema de salud solo se les puede retener de una manera: con la conciencia de que son necesarios para ese sistema. Y cuando el médico siente que se preocupan por él, que es parte fundamental de un colectivo profesional serio, que está cambiando la vida de las personas para mejor, está dispuesto a dedicarse tanto a los pacientes como a su labor", considera Oleg Yanushevich.
Según él, la motivación profesional sigue siendo uno de los factores clave en la elección de la profesión médica.
"Esto es mucho más importante que cualquier salario. El sueldo es sin duda relevante, porque todos vivimos en un mundo donde el dinero no lo determina todo, pero sí muchísimo. Sin embargo, para un médico es fundamental saber que la gente lo necesita", afirma el académico.
No obstante, los especialistas subrayan: la idea de la vocación no puede utilizarse como sustituto de condiciones laborales dignas. El sistema sanitario necesita transformar los procesos que generan una carga adicional sobre los profesionales.
Una de estas líneas de acción es la reducción de la burocracia. Los médicos se ven obligados a dedicar gran parte de su jornada laboral no a atender pacientes, sino a rellenar documentos y cumplir con trámites administrativos. Según Anatoly Domnikov, son precisamente los cambios organizativos los que pueden reducir significativamente esta carga.
"El médico necesita equipamiento moderno y apoyo tecnológico: la implementación de inteligencia artificial para analizar estudios puede acelerar el diagnóstico y prevenir errores. Combinado con una reducción drástica de la burocracia documental, esto permitiría a los profesionales sanitarios concentrarse plenamente en el tratamiento de los pacientes", señala el presidente del sindicato.
Yulia Agapova comparte una posición similar al hablar de la necesidad de mejorar las condiciones laborales del personal sanitario intermedio.
"En segundo lugar, reducir la carga burocrática: simplificar el llenado de documentación e implementar herramientas digitales más prácticas", destaca.
Según ella, los especialistas necesitan no solo incentivos económicos, sino también una perspectiva profesional clara.
Déficit oculto: cuando la plantilla está completa pero no hay quién atienda al paciente
Uno de los problemas más complejos del sistema sanitario ruso sigue siendo la brecha entre las estadísticas formales y la disponibilidad real de atención médica. En algunas instituciones puede no haber vacantes, la plantilla puede parecer completamente cubierta sobre el papel, pero la carga sobre determinados profesionales sigue siendo excesiva.
Los expertos denominan a esta brecha déficit oculto. Según Anatoly Domnikov, el problema radica en que tener un puesto en los documentos no significa necesariamente contar con recursos disponibles para los pacientes.
"El déficit oculto en el sistema sanitario surge cuando la plantilla de una institución médica está completa sobre el papel, pero el acceso real de los pacientes a los especialistas se reduce al mínimo".
Una de las causas es la sobrecarga administrativa de los médicos.
"Una parte significativa de su jornada laboral, los médicos se ven obligados a dedicarla a llevar registros, completar documentación y cumplir con regulaciones organizativas. Esto reduce las horas de consulta y minimiza el tiempo destinado al trabajo directo con los pacientes".
Otro factor es la escasez de especialistas de nivel medio.
"El déficit de enfermeras y técnicos de laboratorio obliga a los médicos a asumir sus funciones, desde la preparación del consultorio hasta la realización de procedimientos técnicos. Como resultado, un especialista cualificado termina gastando sus recursos en tareas que no corresponden a su perfil", señala Anatoli Domnikov.
En Moscú, las autoridades aseguran que la situación con la carga laboral está bajo control. El Departamento de Salud de la capital destaca que el sistema urbano trabaja en la creación de condiciones cómodas para los especialistas, incluyendo el desarrollo de programas educativos, la mejora de cualificaciones y la implementación de soluciones digitales.
La entidad también subraya que la carga adicional sobre los empleados es remunerada y se realiza en el marco de la legislación.
"Además, es necesario destacar que gracias al proyecto 'Mi Administrador', que se implementa en las organizaciones médicas de la ciudad, todas las cuestiones no médicas (administrativas, logísticas, informativas, etc.) son resueltas por administradores especializados. Esto permite descargar al médico de obligaciones que no corresponden a su perfil y liberar más tiempo para el trabajo directo con el paciente", informó el servicio de prensa del Departamento de Salud de Moscú.
La digitalización como forma de reducir la carga, no de reemplazar especialistas
Una de las soluciones al problema de personal en el sector sanitario que proponen las autoridades y los actores del mercado es el desarrollo de tecnologías digitales. Se trata principalmente de herramientas que pueden asumir parte de las operaciones rutinarias: procesamiento de documentación médica, análisis de datos de estudios, asistencia en la derivación de pacientes y preparación de información para el médico.
Al mismo tiempo, los expertos subrayan: las tecnologías no son un sustituto de los trabajadores médicos. Su objetivo es liberar tiempo de los especialistas para el trabajo directo con los pacientes.
En los últimos años, el Estado ha desarrollado activamente la infraestructura digital sanitaria. En el marco del proyecto federal "Creación de un contorno digital único en el sector sanitario basado en el Sistema Estatal Unificado de Información en el Ámbito de la Salud" (EGISZ), las organizaciones médicas están transitando hacia el flujo de documentos electrónicos, desarrollando historias clínicas electrónicas y servicios de intercambio de datos.
Sin embargo, la digitalización por sí sola no resuelve el problema si persiste la escasez de especialistas y la alta intensidad laboral.
Desde el sindicato consideran que las tecnologías deben formar parte de una reforma más amplia de la organización del trabajo.
«La verdadera retención de médicos en el sistema requiere una profunda reestructuración del entorno laboral, comenzando por la modernización de las condiciones de trabajo», afirma Anatoli Domnikov.
Según sus palabras, un aspecto importante no es solo la implementación de nuevas herramientas, sino también la redistribución de responsabilidades dentro de los equipos médicos.
«Reducir la presión psicoemocional se logra mediante la optimización de horarios, la regulación del flujo de pacientes y el desarrollo del trabajo en equipo. La creación de brigadas multidisciplinarias, donde especialistas de distintos perfiles atienden al paciente de manera conjunta, distribuye eficazmente la carga, facilita el intercambio de experiencias y libera al médico del peso de la responsabilidad individual ante decisiones clínicas complejas», señala el presidente del sindicato.
Este enfoque se está convirtiendo gradualmente en una de las direcciones clave del desarrollo sanitario: en lugar del modelo en el que un solo especialista responde por el mayor número posible de tareas, el sistema intenta transitar hacia una organización más colaborativa de la atención.
El agotamiento como consecuencia no solo de la carga laboral
El problema del exceso de trabajo está directamente relacionado con el agotamiento profesional del personal médico. Sin embargo, los expertos evalúan de manera diferente las causas de este fenómeno. Oleg Yanushevich considera que el concepto mismo de agotamiento no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de la cantidad de horas trabajadas.
«El agotamiento emocional, en mi opinión, es un tema algo mistificado. Me explico. Es evidente que cualquier persona en cualquier profesión se cansa. Por la monotonía, la rutina, etcétera».
En opinión del académico, tiene gran importancia la sensación de que el especialista es valorado.
«Mi fórmula tras años de trabajo es la siguiente: cuanto mayor es la demanda del médico, menor es el agotamiento emocional. Cuando el médico no está ocupado o cuando siente por alguna razón un trato negligente e irrespetuoso hacia su persona, eso provoca más agotamiento que el trabajo en sí».
Al mismo tiempo, los representantes del sindicato consideran que el trabajo constante en régimen de sobrecarga genera riesgos sistémicos.
"El exceso de trabajo se está convirtiendo en una exigencia implacable del propio entorno, transformándose en un círculo vicioso que inevitablemente conduce al agotamiento masivo de los especialistas y al deterioro de la calidad de toda la atención médica", afirma Anatoli Domnikov.
Para el personal médico de nivel medio, el problema resulta especialmente acuciante. Las enfermeras, los paramédicos y las matronas suelen estar en primera línea de la interacción con los pacientes, mientras ejecutan simultáneamente una gran cantidad de tareas prácticas y organizativas.
Yulia Agapova señala que retener a estos especialistas requiere un enfoque integral. Según sus palabras, no solo importan los salarios, sino también las oportunidades de desarrollo profesional.
"Inversiones en desarrollo profesional: acceso a programas actualizados de capacitación que permitan adquirir las competencias necesarias. Y no solo un certificado de haber completado cursos de formación", afirma la directora de desarrollo profesional de la Asociación de Enfermeras de Rusia.
Otro factor determinante es la calidad del entorno laboral.
"Creación de un entorno laboral confortable: prevención del agotamiento profesional y emocional, equipamiento moderno, recursos suficientes, apoyo por parte de colegas y administración, desarrollo de la cultura corporativa", destaca la experta.
Qué es necesario cambiar para cerrar la brecha de personal
La cuestión del personal en el sector sanitario no puede resolverse con una única herramienta. Aumentar el número de egresados de universidades y colegios médicos requiere tiempo, y los especialistas que ya trabajan en el sistema necesitan condiciones que les permitan permanecer en la profesión.
El Ministerio de Salud de Rusia apuesta por un conjunto de medidas: incremento de la formación dirigida, desarrollo de programas de apoyo a jóvenes especialistas, modernización de la atención primaria y aumento del atractivo del trabajo en las regiones.
El titular de la cartera, Mijaíl Murashko, declaró que para 2030 se prevé cubrir el 95% del déficit de médicos.
Sin embargo, los expertos consideran que paralelamente es necesario cambiar el propio modelo de funcionamiento de las organizaciones médicas.
Una de las líneas de acción es la reducción de la carga administrativa, que ocupa una parte significativa del tiempo laboral de los especialistas. La segunda, la creación de trayectorias profesionales claras. La tercera, el desarrollo del sistema de apoyo a los empleados.
Yulia Agapova señala que resulta especialmente importante cambiar la actitud hacia los especialistas de nivel medio, quienes durante mucho tiempo han permanecido como una parte menos visible de la política de recursos humanos.
«Debe existir una interrelación clara y comprensible: nivel de formación-nivel de responsabilidad-cargo-nivel salarial», destaca.
Según sus palabras, las enfermeras, paramédicos y demás especialistas necesitan entender que el desarrollo dentro de la profesión es posible.
Anatoly Domnikov también habla sobre la importancia de las perspectivas profesionales.
«Un estímulo importante también es contar con un futuro profesional predecible. El sistema necesita trayectorias claras de crecimiento profesional, posibilidades de capacitación continua y participación en conferencias», señala.
Además del desarrollo profesional, las garantías sociales tienen gran relevancia.
«La compensación del alquiler de vivienda, el pago de servicios públicos, así como mecanismos confiables de apoyo en caso de enfermedad o lesión, brindan a los trabajadores de la salud una sensación básica de seguridad», afirma el líder sindical.