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Leer original →¿La IA se ha quitado las cadenas?
La inversión en centros de datos alcanzó los $455 mil millones en 2024. Un análisis de los paralelismos entre el boom ferroviario de 1873 y la infraestructura de IA actual: por qué las crisis financieras no detienen el progreso tecnológico y quién controla el futuro.

Resumen con IA
El artículo traza un paralelo entre el auge ferroviario del siglo XIX y el actual auge de la infraestructura de IA. El Pánico de 1873 no detuvo el desarrollo de los ferrocarriles, ya que el problema estaba en la financiación, no en la tecnología. Hoy en día, las inversiones en centros de datos crecen a un ritmo explosivo, pero queda la pregunta: ¿estamos construyendo infraestructura más rápido de lo que surge una economía capaz de justificarla?
1873: un fallo en las finanzas, no en la idea
El Pánico de 1873 pasó a los libros de texto como el estallido de la burbuja ferroviaria. En realidad, fue un fallo en el mecanismo de financiación, no en la idea misma del transporte. La quiebra del banco de inversión Jay Cooke & Company, sobrecargado con bonos de Northern Pacific, coincidió con un cambio en el régimen monetario — Coinage Act 1873, que sacó la plata de circulación, la liquidez desapareció y la cadena de deudas se desmoronó.
Sin embargo, si observamos las estadísticas de FRED sobre la extensión total de ferrocarriles en Estados Unidos, se aprecia que apenas unos años después del pánico, la construcción volvió a su ritmo anterior, y hacia 1890 la red alcanzó aproximadamente 200 mil millas. La comparación con los datos de John Stover en American Railroads muestra un crecimiento desde ~93 mil millas en 1880 hasta ~163 mil en 1890 — es decir, la "pausa sanitaria" en las finanzas no alteró la trayectoria de la red.
Los centros de datos como los nuevos rieles
Hoy volvemos a trazar líneas, solo que ya no a través de las praderas, sino entre las nubes. Granjas de servidores, líneas de transmisión eléctrica, cables bajo el océano: esta es la nueva vía. Según Dell'Oro Group, la inversión global en centros de datos creció un 51% en 2024, alcanzando los $455 mil millones. Y según datos de NVIDIA Investor Relations, los ingresos provenientes de centros de datos superaron los $115 mil millones, una cifra que se asemeja más al PIB de un país mediano.
Pero ¿podemos considerar esto, sin reservas, como una señal de madurez? ¿O estamos presenciando una fase de "euforia ferroviaria" del siglo XXI, donde la infraestructura se construye más rápido de lo que tarda en nacer la economía que la justifique? Por ahora no hay respuestas. Estamos en una etapa donde incluso la capacidad excedente no parece un error, pues crea la posibilidad para algo que aún no se ha inventado.