Este texto es una traducción automática del Русский. Fue generada por IA y puede contener imprecisiones.
Leer original →Las grandes microfinancieras logran ganancias récord: cómo el auge de los préstamos online transforma el mercado de microcréditos
El mercado de microfinanzas generó un récord de 67 mil millones de rublos, pero la mitad de las microfinancieras opera en números rojos. Análisis de la polarización del mercado, el crecimiento de los desembolsos online a través de marketplaces y los riesgos regulatorios de 2026.

El mercado de microfinanzas alcanzó en 2025 un nuevo nivel de rentabilidad. Según datos del Banco Central, el resultado financiero consolidado de las organizaciones de microfinanzas (OMF) ascendió a aproximadamente 66-67 mil millones de rublos, un 26% más que el año anterior. Sin embargo, detrás de esta cifra no se esconde tanto un aumento de la rentabilidad como una simple expansión del negocio.
Las compañías incrementaron activamente sus desembolsos, captaron nuevos clientes y aumentaron su volumen de operaciones. Aun así, el panorama dentro del mercado sigue siendo heterogéneo. Ya en los resultados de los primeros 9 meses, el regulador señalaba que más de la mitad de las OMF habían reducido sus beneficios, y alrededor de un tercio operaba directamente con pérdidas. Es decir, la mayor parte de las ganancias la generan exclusivamente las compañías más grandes, mientras que una porción significativa del mercado se encuentra en una posición mucho menos sólida.
Polarización del mercado: beneficios para los líderes, presión sobre el resto
Formalmente, el sector de microfinanzas en 2025 pareció volverse más eficiente. La rentabilidad media sobre el capital creció del 20% al 21%, pero detrás de este indicador se oculta otra realidad, ya que en la práctica la cifra refleja datos agregados: como en el famoso dicho ruso, "yo como repollo y mi vecino come carne; en promedio, ambos comemos rollitos de col". Por eso hay que mirar la rentabilidad mediana, en cuyo cálculo todas las empresas se ordenan por nivel de rentabilidad y se toma el valor justo en el medio, sin considerar cuotas de mercado. Y esta, por el contrario, cayó a aproximadamente 2-3%, mientras que en una parte significativa de las compañías la rentabilidad se mantiene al borde del cero o entra en territorio negativo. En esencia, el aumento de la "temperatura promedio" lo garantizan unos pocos grandes jugadores, mientras que la mayoría de los participantes del mercado opera con un retorno mínimo.
El factor clave del éxito de las grandes compañías es su apuesta por el modelo online y la expansión de su ecosistema de productos. Gracias a mayores capacidades de inversión, incrementan activamente los desembolsos a distancia y al mismo tiempo desarrollan líneas adicionales, desde servicios de seguros y asistencia hasta alianzas con el retail y los marketplaces. Esto les permite no solo reducir costos operativos, sino también aumentar el ingreso por cliente más allá del microcrédito clásico.
Una ventaja adicional proviene del nivel de desarrollo tecnológico: las inversiones en IT, scoring y gestión de riesgos permiten evaluar con mayor precisión a los prestatarios y controlar la calidad de la cartera. En un contexto de endurecimiento regulatorio, son precisamente estas compañías las que se encuentran en una posición más favorable. Mientras tanto, las OMF pequeñas enfrentan un aumento de costos, presión sobre sus márgenes y cada vez más se encuentran al borde de la rentabilidad.
Desaceleración del crecimiento de la cartera y cambio de motores
A pesar del crecimiento en los desembolsos, la dinámica de la cartera comenzó a desacelerarse notablemente. En 2025 creció aproximadamente un 22%, mientras que un año antes el ritmo era casi el doble. Hacia finales de año, el crecimiento trimestral prácticamente se detuvo.
Al mismo tiempo, el volumen total de microcréditos desembolsados alcanzó cerca de 2,1 billones de rublos, con un aumento del 35% anual. Esto indica un cambio en la estructura del mercado: los préstamos rotan más rápido —se otorgan y liquidan con mayor frecuencia—, pero el volumen "en balance" crece más lentamente.
Un papel importante aquí lo jugaron las OMF vinculadas a marketplaces y organizaciones de pago no bancarias. Estas concentraron aproximadamente la mitad de todos los desembolsos. Así, el mercado se desplaza gradualmente de los clásicos "préstamos hasta el día de pago" hacia servicios financieros integrados dentro del e-commerce y los ecosistemas digitales.
Presión regulatoria y riesgos para 2026
La presión por parte del regulador continúa intensificándose. Las restricciones sobre el costo total del crédito, los requisitos de reservas, así como los próximos cambios en materia de identificación online y biometría, impactan de manera diferenciada a los participantes del mercado.
Las grandes empresas se adaptan gracias a su escala, mientras que las pequeñas pierden rentabilidad. Hacia finales de 2025 comenzaron a manifestarse también señales de saturación de la demanda: resulta cada vez más difícil encontrar nuevos prestatarios sin una elevada carga de deuda.
En este contexto, aumenta el riesgo de deterioro de la calidad de la cartera, especialmente si las empresas intentan mantener los volúmenes de colocación a cualquier precio. En 2026, la presión adicional podría provenir de un mayor endurecimiento regulatorio, un posible enfriamiento de la demanda del consumidor y un incremento de la morosidad. Los más vulnerables en esta situación siguen siendo aquellos actores sin acceso a financiamiento barato ni sistemas desarrollados de gestión de riesgos.